Hace varias semanas,
llegó hasta mí la noticia de que parece ser que por fin, el inglés
se va a convertir en un requisito más para conseguir formar parte de
la lista de los “elegidos”.
Valiente lista, si
señor.
Lo que hasta ahora no
era más que un rumor, que nos llevó a cientos de docentes a correr
como locos a la Escuela Oficial de Idiomas más cercana para
actualizarnos o en algunos casos iniciarnos con el Inglés....parece
ser que está cogiendo forma.
¿Qué será lo
próximo?..... ¿Saber hacer el pino puente?
Y no es que piense que
el inglés no sea necesario.... (a pesar de que en 33 años no lo he
necesitado para nada y he sido bastante feliz..) claro que ahora
después de 33 años lo necesito, o al menos eso me dicen...
Tampoco es que vaya en
contra de la introducción del inglés en las aulas desde muy
tempranas edades, solo que...hay maestros con la especialidad de inglés
estupendos, y la misma denominación de la especialidad les delata:
son especialistas en Inglés...
Está claro que, una de dos, o se
tomaron en serio (y muy bien que hicieron), aquello de “el inglés
hoy en día es imprescindible...”o sienten verdadera atracción por
la lengua anglosajona...sea como sea, para algo están, digo yo.
Menos mal que yo, sigo tan dispuesta como siempre a aprender cosas nuevas con bastante entusiasmo...(incluso el
inglés) supongo que en parte tiene que ver el haber crecido
escuchando la famosa frase de abuela (al menos de la mía): “El
saber no ocupa lugar”... ( pero sí tiempo, abuela, y mucho!)
Pues
eso, que por muy dispuesta que esté...no quita que también esté
soberanamente cabreada e indignada al comprobar cómo usan el inglés
para literalmente “quitarse gente de encima” cuando los que tendrían que quitarse de en medio son ellos mismos...
Señores...preocúpense
de lo realmente importante... formen personas, no máquinas
multiusos.
Preocúpense por
exigirles a los docentes otro tipo de formación que les permita saber enfrentarse a la realidad y a las circunstancias personales
de cada niño, para que se dejen de oír las frases desesperadas de
muchos docentes diciendo eso de: “no se que hacer con este niño”,
y ante ese grito de socorro se nos ocurran otras cosas que hacer
aparte de limpiar nuestras conciencias culpando de forma nada
constructiva a la familia, o peor aún...al propio niño, porque nos
rompe el ritmo de la clase...
Preocúpense por formar
docentes con unas habilidades sociales lo bastante aceptables como
para que puedan servir de modelo a sus alumnos, y luego ya, si
quieren, nos pueden exigir que esas mismas habilidades las dominemos
en inglés...
Pero no nos quieran
vender la moto....
Si de verdad les
interesara una educación de calidad se centrarían en otros aspectos
que son prioritarios al conocimiento y dominio de una segunda
lengua...
Si de lo que se trata
es de que haya personal cualificado, no creo que eso lo garantice el
nivel de inglés...no al menos en educación infantil.
Además es una
barbaridad bárbara, pretender dejar atrás casi de un plumazo, un
analfabetismo bastante considerable con respecto al manejo correcto
del inglés por parte de maestros y profesores, y pretender que en
cuestión de unos pocos años, seamos todos bilingües...
Me temo que sí esta
propuesta de exigir el inglés en las próximas oposiciones llega a
puerto, que todo apunta a que en un futuro no muy lejano así será,
la escuela perderá grandes profesionales solo porque en su día
tuvieron el desacierto de no incorporar el inglés en su vida...lo
cual no deja de ser, bastante injusto y discriminatorio...
No faltarán los que
dirán:
“Se ha dado mucho
tiempo para que la gente se ponga al día”
“Si quieren trabajar
que se lo curren”
“Viven del cuento”
“Ya era hora que se
les exigiera algo más”
“Con dos meses de
vacaciones que tienen...”
y no faltará tampoco
escuchar por toda la eternidad aquello de:
“es que hoy en día,
o sabes inglés o....”
Yo, la verdad, ni quito
ni pongo razón a estas afirmaciones porque opiniones las hay de
miles retales y colores, lo único que digo es que cada cual haga su
trabajo y me dejen a mí hacer el mío...
Asique por favor,
señores políticos, dejen de tocar las pelotas.